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ARIC Informacion en Español
En esta seccion los investigadores del estudio ARIC le ofrecen
informacion relacionada a riesgos de las enfermedades del corazon, y tambien
sobre la diabetes. Ambas condiciones son importantes y de alta frequencia
en la poblacion Latina. Esperamos que les sean de interes, y utiles.
La Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares Principales
factores de riesgo
Source:
Texas Heart Insitute ( Instituto del Corazon de Texas)
Factores de riesgo cardiovascular
Existen diversos tipos de enfermedades cardiovasculares: hipertension
arterial, enfermedad arterial coronaria, enfermedad valvular cardíaca,
accidente cerebrovasculare (trombosis o derrame cerebral) y fiebre reumática
o enfermedad cardíaca reumática. Según la Organización
Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares causan 12 millones
de muertes en el mundo cada año y representan la mitad de todas
las muertes en los Estados Unidos y otros países desarrollados.
Las enfermedades cardiovasculares también son una de las principales
causas de muerte en muchos países en vías de desarrollo.
En conjunto, son la primera causa de muerte en los adultos.
En los Estados Unidos, más de 60 millones de habitantes sufren
de algún tipo de enfermedad cardiovascular. Aproximadamente 2.600
personas mueren cada día de enfermedades cardiovasculares. El cáncer,
la segunda causa de muerte, produce sólo la mitad de muertes.
La enfermedad arterial coronaria, el tipo más común de enfermedad
cardiovascular, es la primera causa de muerte en los Estados Unidos actualmente.
Pero gracias a muchos estudios y miles de pacientes, los investigadores
han descubierto ciertos factores que desempeñan un papel importante
en las probabilidades de que una persona padezca de una enfermedad del
corazón. Se los denomina «factores de riesgo».
Los factores de riesgo se dividen en dos categorías: principales
y contribuyentes. Los principales factores de riesgo son aquellos cuyo
efecto de aumentar el riesgo cardiovascular ha sido comprobado. Los factores
contribuyentes son aquellos que los médicos piensan que pueden
dar lugar a un mayor riesgo cardiovascular pero cuyo papel exacto todavía
no ha sido definido.
La probabilidad de enfermedad cardiovascular aumenta con cada factor de
riesgo que tiene. Algunos factores de riesgo pueden cambiarse, tratarse
o modificarse y otros no. Pero si controla tantos factores de riesgo como
posible, mediante cambios en el estilo de vida y/o medicamentos, puede
ayudar a reducir el riesgo cardiovascular.
Principales factores de riesgo
Presión arterial alta (hipertensión arterial).
La hipertensión arterial aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad
del corazón, un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.
Aunque otros factores de riesgo pueden ocasionar hipertensión,
es posible padecerla sin tener otros factores de riesgo. Las personas
hipertensivas que además son obesas, fuman o tienen niveles elevados
de colesterol en sangre, tienen un riesgo mucho mayor de sufrir una enfermedad
del corazón o un accidente cerebrovascular.
La presión arterial varía según la actividad y la
edad, pero un adulto sano en reposo generalmente tiene una presión
sistólica de entre 120 y 130 y una presión diastólica
de entre 80 y 90 (o menos).
Colesterol Elevado. Uno de los principales factores de
riesgo cardiovascular es el colesterol elevado. El colesterol, una sustancia
grasa (un lípido) transportada en la sangre, se encuentra en todas
las células del organismo. El hígado produce todo el colesterol
que el organismo necesita para formar las membranas celulares y producir
ciertas hormonas. El organismo obtiene colesterol adicional de alimentos
de origen animal (carne, huevos y productos lácteos).
Aunque a menudo atribuimos la elevación del colesterol en sangre
al colesterol que contienen los alimentos que comemos, el causante principal
de ese aumento es la grasa saturada de los alimentos. (Lea cuidadosamente
la información nutricional que aparece en los envases, porque un
alimento que no contiene colesterol puede contener grandes cantidades
de grasa saturada.) La materia grasa de los productos lácteos,
la grasa de la carne roja y los aceites tropicales tales como el aceite
de coco son algunos de los alimentos ricos en grasa saturada.
Cuando la sangre contiene demasiadas lipoproteínas de baja densidad
(LDL o «colesterol malo») éstas comienza a acumularse
sobre las paredes de las arterias formando un material denominado «placa»,
e iniciando así el proceso de la enfermedad denominada aterosclerosis.
Cuando se acumula placa en las arterias coronarias que riegan el corazón,
existe un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón.
Diabetes. Los problemas del corazón son la principal causa de muerte
entre diabéticos, especialmente aquellos que sufren de diabetes
del adulto o tipo II (también denominada «diabetes no insulinodependiente»).
Ciertos grupos raciales y étnicos (negros, hispanos, asiáticos,
polinesios, micronesios, melanesios y amerindios) tienen un mayor riesgo
de padecer diabetes. La Asociación Americana del Corazón
(AHA) calcula que el 65 % de los pacientes diabéticos mueren de
algún tipo de enfermedad cardiovascular. Si usted sabe que sufre
de diabetes, debe ser controlado por un médico, porque el buen
control de los niveles de glucosa (azúcar) en sangre puede reducir
su riesgo cardiovascular. Si cree que pueda tener diabetes pero no está
seguro, consulte al médico quien le realizará los análisis
correspondientes.
Obesidad y sobrepeso. Se cree que el peso excesivo puede elevar los niveles
de colesterol total, causar hipertensión y aumentar el riesgo de
enfermedad arterial coronaria. La obesidad aumenta las probabilidades
de adquirir otros factores de riesgo cardiovascular, especialmente hipertensión,
niveles elevados de colesterol en sangre y diabetes.
Muchos médicos miden ahora la obesidad mediante el índice
de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo los kilogramos de peso
por el cuadrado de la talla en metros (IMC = kg / m2). Según el
Instituto Nacional de los Pulmones, el Corazón y la Sangre de los
Estados Unidos (INPCS), se considera que una persona sufre de sobrepeso
si tiene un IMC superior a 25 y que es obesa si la cifra es superior a
30.
Tabaquismo. La mayoría de gente sabe que el hábito de fumar
cigarrillos y tabaco aumenta el riesgo de cáncer de pulmón,
pero menos saben que también aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca
y enfermedad vascular periférica (enfermedad de los vasos sanguíneos
que riegan los brazos y las piernas). Según la Asociación
Americana del Corazón, más de 400.000 estadounidenses mueren
cada año de enfermedades relacionadas con el tabaquismo. Muchas
de estas muertes se deben a los efectos del humo del tabaco en el corazón
y los vasos sanguíneos.
Las investigaciones demuestran que el humo del tabaco acelera el pulso,
contrae las principales arterias y puede provocar irregularidades en la
frecuencia de los latidos del corazón, todo lo cual aumenta el
esfuerzo que el corazón debe realizar para bombear la sangre. El
humo del tabaco también aumenta la presión arterial, lo
cual a su vez aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular
en las personas que sufren de hipertensión. Aunque la nicotina
es el agente activo principal del humo del tabaco, otros compuestos y
sustancias químicas, tales como el alquitrán y el monóxido
de carbono, también son perjudiciales para el corazón por
varias razones. Estas químicas contribuyen a la acumulación
de placa grasa en las arterias, posiblemente por lesionar las paredes
de los vasos sanguíneos. También afectan al colesterol y
a los niveles de fibrinógeno (una sustancia coagulante), así
aumentando el riesgo de un coágulo sanguíneo, el cual podría
ocasionar un ataque al corazón.
Inactividad física. Las personas inactivas tienen
un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón que las personas
que hacen ejercicio regular. El ejercicio quema calorías, ayuda
a controlar los niveles de colesterol y la diabetes, y posiblemente disminuya
la presión arterial. El ejercicio también fortalece el músculo
cardíaco y hace más flexibles las arterias. Las personas
que queman activamente entre 500 y 3.500 calorías por semana, ya
sea en el trabajo o haciendo ejercicio, tienen una expectativa de vida
superior a la de las personas sedentarias. Incluso el ejercicio de intensidad
moderada es beneficioso si se hace de forma regular.
Sexo. En general, los hombres tienen un riesgo mayor
que las mujeres de sufrir un ataque al corazón. La diferencia es
menor cuando las mujeres comienzan la menopausia, porque las investigaciones
demuestran que el estrógeno, una de las hormonas femeninas, ayuda
a proteger a las mujeres de las enfermedades del corazón. Pero
después de los 65 años de edad, el riesgo cardiovascular
es aproximadamente igual en hombres y mujeres cuando los otros factores
de riesgo son similares.
Herencia. Las enfermedades del corazón suelen
ser hereditarias. Por ejemplo, si los padres o hermanos padecieron de
un problema cardíaco o circulatorio antes de los 55 años
de edad, la persona tiene un mayor riesgo cardiovascular que alguien que
no tiene esos antecedentes familiares. Los factores de riesgo tales como
la hipertensión, la diabetes y la obesidad también pueden
transmitirse de una generación a la siguiente.
Además, los investigadores han determinado que algunos tipos de
enfermedades cardiovasculares son más comunes entre ciertos grupos
raciales y étnicos. Por ejemplo, los estudios demuestran que los
negros sufren de hipertensión más grave y tienen un mayor
riesgo cardiovascular que los blancos. La mayor parte de los estudios
cardiovasculares sobre minorías se han concentrado principalmente
en negros e hispanos, utilizando a la población blanca como punto
de comparación. Los factores de riesgo cardiovascular en otros
grupos minoritarios aún están siendo estudiados.
Edad. Las personas mayores tienen un mayor riesgo de
sufrir enfermedades del corazón. Aproximadamente 4 de cada 5 muertes
debidas a una enfermedad cardíaca se producen en personas mayores
de 65 años de edad.
Con la edad, la actividad del corazón tiende a deteriorarse. Puede
aumentar el grosor de las paredes del corazón, las arterias pueden
endurecerse y perder su flexibilidad y, cuando esto sucede, el corazón
no puede bombear la sangre tan eficientemente como antes a los músculos
del cuerpo. Debido a estos cambios, el riesgo cardiovascular aumenta con
la edad. Las mujeres generalmente están protegidas de las enfermedades
del corazón hasta la menopausia, cuando su riesgo comienza a aumentar.
Las mujeres mayores de 65 años de edad tienen aproximadamente el
mismo riesgo cardiovascular que los hombres de la misma edad.
Factores contribuyentes
Estrés. Se cree que el estrés es un factor
contribuyente al riesgo cardiovascular pero aún no se sabe mucho
sobre sus efectos. No se han demostrado aún los efectos del estrés
emocional, de los hábitos conductuales y del estado socioeconómico
en el riesgo de padecer una enfermedad del corazón o un ataque
cardíaco, porque todos nos enfrentamos al estrés de maneras
diferentes. Cuánto y cómo nos afecta el estrés depende
de cada uno de nosotros.
Los investigadores han descubierto varias razones por las cuales el estrés
puede afectar al corazón.
• En los momentos de estrés, el pulso acelera y la presión
arterial aumenta, haciendo que el corazón necesita más oxígeno.
La necesidad para más oxígeno puede dar lugar a una angina
de pecho, o dolor en el pecho, en las personas que sufren de una enfermedad
del corazón.
• En momentos de estrés, el sistema nervioso libera más
hormonas (principalmente adrenalina). Estas hormonas aumentan la presión
arterial, lo cual puede dañar la capa interior de las arterias.
Al cicatrizarse las paredes de las arterias, éstas pueden endurecerse
o aumentar en grosor, facilitándose así la acumulación
de placa.
• El estrés también aumenta el número de factores
coagulantes que circulan en la sangre y hace más probable la formacón
de un coágulo. Los coágulos pueden obstruir totalmente una
arteria ya parcialmente obstruida por la placa y ocasionar un ataque al
corazón.
El estrés también puede contribuir a otros factores de riesgo.
Por ejemplo, una persona que sufre de estrés puede comer más
de lo que debe para reconfortarse, puede comenzar a fumar, o puede fumar
más de lo normal.
Hormonas sexuales. Las hormonas sexuales parecen desempeñar
un papel en las enfermedades del corazón. Entre las mujeres menores
de 40 años de edad, no es común ver casos de enfermedades
del corazón. Pero entre los 40 y 65 años de edad, cuando
la mayoría de mujeres llegan a la menopausia, aumenta apreciablemente
la probabilidad de que una mujer sufra de un ataque al corazón.
Y, a partir de los 65 años de edad, las mujeres representan aproximadamente
la mitad de todas las víctimas de ataques cardíacos.
Anticonceptivos orales. Las primeras píldoras
anticonceptivas contuvieron niveles altos de las hormonas estrógeno
y progestina. Por eso, el uso de estas píldoras aumentó
mucho el riesgo de enfermedad cardiovascular y ataque cerebral, especialmente
en las mujeres con mas de 35 años que fumaron cigarillos. Pero
hoy en día, anticonceptos orales tienen niveles mucho más
bajos de hormonas, y por eso llevan mucho menos riesgo de enfermedad cardiovascular.
Sin embargo, si fuma cigarillos o tiene otros factores
de riesgo, las píldoras anticonceptivas pueden aumentar su riesgo
de enfermedad cardiovascular y coágulos sanguinarios, especialmente
si tiene más que 35 años. Según la Asociación
Americana de la Corazón, mujeres que toman píldorasanticonceptivas
deben tener examenes cada año para chequear la presión arterial
y los niveles de azucares y triglicerinas.
Alcohol. Los estudios demuestran que el riesgo cardiovascular
es menor en las personas que beben cantidades moderadas de alcohol que
en las personas que no beben. Según los expertos, el consumo moderado
es un promedio de una o dos bebidas por día para los hombres y
de una bebida por día para las mujeres. Una bebida se define como
1,5 onzas líquidas (44 ml) de bebidas espirituosas de una graduación
alcohólica de 40° (80 proof) (tal como whisky americano o escocés,
vodka, ginebra, etc.), 1 onza líquida (30 ml) de bebidas espirituosas
de una graduación alcohólica de 50° (100 proof), 4 onzas
líquidas (118 ml) de vino o 12 onzas líquidas (355 ml) de
cerveza. Pero el excederse de un consumo moderado de alcohol puede ocasionar
problemas relacionados con el corazón, tales como hipertensión,
accidentes cerebrovasculares, latidos irregulares y cardiomiopatía
(enfermedad del músculo cardíaco). Además, una bebida
típica tiene entre 100 y 200 calorías. Las calorías
del alcohol a menudo aumentan la grasa corporal, lo cual puede a su vez
aumentar el riesgo cardiovascular. No se recomienda que las personas que
no beben comiencen a hacerlo ni que los que ya beben aumenten su consumo
de alcohol.
Nunca es demasiado tarde ni demasiado temprano para comenzar a mejorar
la salud cardiovascular. Algunos factores de riesgo pueden ser controlados
y otros no, pero si se eliminan los factores de riesgo que pueden cambiarse
y se controlan adecuadamente los que no pueden cambiarse, es posible reducir
apreciablemente el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón.
Información en español en otros sitios Web
1. American Heart Association
Las hojas “Respuestas del Corazón” cubren los riesgos
más importantes de las enfermedades del corazón y los ataques
al cerebro, incluyendo fumar, el colesterol, la presión arterial
alta, la dieta y nutrición, la actividad física y la diabetes.
Hay también hojas que proporcionan información general sobre
las enfermedades del corazón y las señales y síntomas
de los ataques al corazón y al cerebro.
Bienvenido al programa El Corazón y la Diabetes
Spanish Patient Education Materials
2. National Institute of Health
Actúe Rápido Frente a los Sìntomas de un Ataque
al Corazón—Folleto
3. Latino Cardiovascular Health Resources
Salud Para su Corazón
Bi-Lingual Booklets on Cardiovascular Risk Factors
Delicious Heart-Healthy Latino Recipes
Fotonovela and CVD Prevention Workbook
!Conozca su nivel de Colesterol! / Learn Your Cholesterol Number
- bilingual booklet
4. American Diabetes Association
La Diabetes y Los Latinos
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A study funded by the National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI), and National Institutes of Health (NIH)
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